¿VIVIR SIN MÍ?
(Relato de una pequeña obsesión)
ME DUELEN LOS
PIES, MI ROPA ESTÁ PESADA, MI ALIENTO VAPOROSO ESTÁ RODEANDO MI ROSTRO, EL FRÍO
LO CURA TODO, Y NO QUIERO TARDAR UN MINUTO MAS NO QUIERO LLEGAR TARDE A LA CITA
Y ES QUÉ ME ENCANTA ESTAR CONTIGO, CADA MINUTO MÁS VALIOSO, CADA MOMENTO TE
JURO QUE LO MEMORIZO DESDE AQUEL DÍA CUANDO TE HABLÉ POR PRIMERA VEZ, SÍ, AÚN
RECUERDO ESE SEPTIEMBRE, SEPTIEMBRE, NUESTRO MES DE LOS ENAMORADOS COMO LO
PODRÍA OLVIDAR.
Capítulo
2.- Los primeros pasos.
12 de septiembre
para tantas personas un día más en el mes patrio de nuestro país, para mí es mi
febrero, mi mes de los enamorados, otra mañana como cualquier otra de este
calendario viejo que cuelga en mi cuarto, otro pesado día de escuela, parecerá
bastante tonto pero ya habían pasado tantos días, varias semanas y aun no
socializaba bien con mis compañeros, no, no es que sea antisocial, simplemente
el acostumbrarme a nuevas personas es algo difícil, el aun extrañar a todos mis
viejos amigos, el solo pensar en remplazarlos me asustaba, aquellos a los que
les contaba mis problemas, ¿Dónde están?, todas esas personas en las cuales ya
confiaba, ahora ya no están, bueno que más da, solo queda aceptar y comenzar
desde cero,parecía que ya era la hora.
Mientras
descansaba justo afuera de mi salón en una pequeña jardinera antes de tomar la
primera clase después del receso, la vi,
estaba ahí, sola, y pensativa. Yo sabía que era el momento, mi momento, me dirigí
hacia ella de una manera lenta y pensante, con mis pensamientos entre un “sí” y
un “no”. Entonces ella volteo su tierna mirada hacia mí y sonrío, le devolví la
sonrisa y me senté junto a ella.
Hola como estás.
Le pregunte mientras mi corazón latía fuertemente con un poco de temor a
arruinarlo todo.
-
Hola.
Respondió con un tono algo temeroso.
-
¿Cómo
te llamas? Le pregunté, una pregunta bastante estúpida para ella y para mí ya
que yo por alguna u otra razón ya sabía su nombre, pero yo no sabía si ella sabía
que ya lo sabía.
-
Abigaíl.
Respondió con una sonrisa y algo alegre.
-
Abigaíl.
Un hermoso nombre, sabes eh notado que tú eres muy alegre y te gusta reír mucho
¿verdad?
-
Jajá
si, la verdad sí.
-
Abigaíl,
el significado de tu nombre es fuente de alegría. Valla que te queda bien.
-
¿Enserio?
-
Sí,
recuerdo que lo vi hoy en la mañana por las noticias. Eso le dije aunque
investigué su nombre en internet para poder entonces usar eso como un tema
nuevo de conversación por si había algún silencio entre el tiempo en el que
ella y yo estuviésemos platicando para no darle un momento incómodo.
Y así pasaron 3
horas de una larga plática en la cual discutimos temas de, quien era el peor o
mejor maestro de la escuela, o, que música escuchaba cada uno. Así corriendo
los segundos y minutos pero parecía que el tiempo no pasaba para nosotros 2 uno
tras otro y cada vez más interesante y cada vez ella me caía mejor y me gustaba
más, era como si cada momento una parte de ella se quedara plasmada en mí, cada
imagen, cada gesto lo guardaba y conforme más pasaba el tiempo esa parte de
ella crecía mucho más en mí, claro todo eso hasta el último toque, el tercer
toque después de receso, la hora en que la mayoría salían de clases, ahí venían
sus amigos a quitármela y llevársela lejos de mí, y al solo verlos, solo dijo
me tengo que ir mañana nos vemos.
Me quedé con más
ganas de ella y es que me encantó tanto hacerle compañía esa fue la primera
platica y parece que ya le conozco de toda la vida, es tan genial, mucho mejor
de lo que jamás imaginé, inteligente, creativa, al parecer no solo tenía una
buena apariencia y físico, sino también un ser, un alma, una personalidad
hermosa, era como... la chica perfecta.
Ese mismo día
regresé a casa temprano, e hice un dibujo de ella, me esmeré tanto y es qué me
gustaba demasiado, era mi niña ideal.
Al día siguiente
fue la misma historia solo entre a las 3 primeras horas antes del receso, y
otra vez ahí estaba elle mi cabeza, estaba igual confundido, “¿voy o no voy?”
era un dilema siempre en mi pensamiento, un compañero llego y se sentó a lado
de mi preguntando que si había tomado el apunte de la clase de química, saque
mi cuaderno, y mientras termine de enseñarle voltee y ya no estaba, mi reacción
fue como de decepción y me pare para darme la media vuelta eh irme con mis amigos,
al dar la vuelta la vi, era ella dirigiéndose hacia mí, diciéndome hola y
regalándome una de sus tiernas sonrisas;
-
Hola.
Le conteste feliz saludándola de beso.
-
Te
estaba buscando.
-
Enserio
yo vi que estabas sentada ahí donde siempre.
-
Si
pero como nadie de mis amigos llegaba fui a buscarlos y te vi, y aquí estoy.
Comenzamos a
platicar otra vez durante todo el receso y fuimos a almorzar juntos lo cual se
hizo una costumbre así pasaron los días hasta el viernes, yo estaba seguro de
que también le empezaba a gustar, de que le gustaba mucho estar conmigo, lo
podía sentir, lo podía ver, sin embargo no era suficiente pues tenía que estar
seguro de sus sentimientos, pero si estaba seguro de que sabía lo que yo sentía
por ella, pero porque tenía que decir esto en este momento justo antes de que
yo me diera la oportunidad de decirle lo que sentía por ella, pues me hizo una
pregunta un tanto extraña;
-
¿Y cómo terminaste con tu última novia? Ella me pregunto.
-
Mmm…
pues me di cuenta de que no era amor, tal vez solo un gusto pasajero y pronto
me aburrí de estar con ella y pues tuve que decírselo. Pero cuéntame, ¿tu como
terminaste con tu ultimo novio?
-
Yo...
tengo novio. ella me contestó algo temerosa.
-
¿¡Que!?
¿Tienes novio?, ¿Enserio?, ¿Por qué no me habías dicho? Intente parecer
tranquilo aunque por dentro decía, ¿cómo demonios no me dijo que tenía novio?¿acaso
he estado perdiendo mi tiempo?, mierda, ¿acaso todo fue un desperdicio de
tiempo?
-
Lo
siento es que no había alguna razón para mencionarlo.
-
Si
discúlpame jajá creo que exageré yo también, oye creo que ya es un poco tarde
tengo que irme.
-
Amm…está
bien nos vemos el lunes,
-
Si
adiós. Me despedí de ella con un beso y algo cortante.
Ese día me dirigí
a casa bastante decepcionado y pensando en lo que había sucedido, es que era
tan raro si casi estaba seguro de sus sentimientos, pero ¿qué tal si solo
quiere mi amistad?, y lo arruino todo, mi cabeza esta confundida odio estar así
pero al parecer en estos tiempos no puedo estar de otra forma, rayos aún
recuerdo que ese día estaba tan enojado que golpee la pared muy fuerte y me
desgarre los nudillos de las 2 manos odio ser violento pero es casi inevitable
cuando estoy muy enojado y ese día lo
estaba y mucho.

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