jueves, 30 de mayo de 2013

Paula


Te amo... -Le decía a Paula mientras le limpiaba las lagrimas.
¿Será necesario sacrificar la sonrisa de un hijo por amor?.

La señora Carmen, una señora benévola vecina ya sospechaba de aquellos inmorales actos en el departamento No. 4.

Paula tenía mi edad, 8 años en aquel entonces, le recuerdo caminar por las calles, ella no miraba a las personas a los ojos, ella camina viendo al suelo.

Paula es hermosa...

En la escuela Paula siempre está muy sola, Paula no quiere jugar.

La mamá de Paula ha muerto, ella era muy joven, que desgracia; decía mi madre en aquella fúnebre habitación, la noche en que velaron aquel bello y desperdiciado cuerpo, ella tenía una vida por delante. El papá de Paula lloraba desconsoladamente, Paula aún era muy joven ella sólo decía; "¿Dónde está mi mamá? ¿Quiero a mi mamá?". Hace tiempo que ya ha pasado aquello, mi madre dice que Paula es idéntica a su madre, que lindo cabello tiene Paula.

Escuché gritos, terribles gritos.

- ¡Papá! Papá! ¿A dónde llevan a mi papá? ¡Suéltenme! ¡Papá!... -Gritaba Paula.

- Tranquila mi amor, todo está bien, te amo. –Le decía su padre a Paula mientras aceptaba aquella condena.

La señora Carmen miraba angustiada aquellos hechos, el papá de Paula lloraba mucho, mi vista se colaba por entre las cortinas, mamá y papá estaban afuera, “¿Quién lo hubiera imaginado?” “desgraciado” “es sólo una niña, mamá y papá entraron, aquella noche no pude dormir, y mis preguntas no fueron contestadas, creo que aun no podía lidiar con eso éramos unos niños.

Ahora Paula más que nunca sigue sin mirar a los ojos, no sé mucho de Paula, sólo sé que ella en realidad amaba a su padre, y su padre a ella, y el amor puede llegar a desfigurar algunas mentes.

¿Será necesario sacrificar la sonrisa de un hijo por amor?.


Paula, ahora está sola, Paula ha salido del pediátrico, tantos años sin mirarle, ella sigue siendo hermosa y con la mirada perdida, Paula me platica que suele muchas veces soñar que está con papá, y en aquellos sueños aún conserva un poco de dignidad.


Caso real, una historia que circula por mi mente, 
plasmado desde la vista de alguien más, 
que muy cerca de mí ocurrió.

domingo, 5 de mayo de 2013

¿Tienes fuego?


Tomó el último cigarro de la pitillera
Buscó el encendedor en sus bolsillos, no estaba.
No hay fuego –pensó, se notaba desesperado.

-          ¿Tienes fuego? –Le preguntó a un sujeto en aquel bar.
-          No. –Le contestó al parecer un presuntuoso canalla sentado e ignorando el mundo mientras encendía un cigarro y guardaba su encendedor en el bolsillo.




Qué indignación  sintió y tanta ira, él sabía controlarse, él odiaba a los canallas, él era un canalla.

-          Gracias –Le contestó mientras se retiraba. Aquel otro hombre quedó con una sonrisa guasona en el rostro.

Pasaron los minutos corriendo como en maratón, y no podía estar así, tan indignado.
Esperó afuera de aquel bar, y esperó a aquel hombre, quería estrecharle unas palabras nada más.

-          ¿Tienes fuego? –Le preguntó nuevamente.
-          ¿Tú otra vez? Vete al diablo. –Le respondió algo irritado.
-          Pues  entonces nos vemos en el infierno.

Golpeó el rostro del sujeto una y otra vez con una varilla de construcción, y era música para sus oídos, que triste que tan amena melodía se haya opacado por el ladrido de varios perros.

-          Creo que sí tienes fuego. –Le dijo mientras se acercaba y le rociaba una botella de whisky a la cabeza.
-          Estás loco. –Las últimas palabras de aquel canalla sujetillo.

Sacó el encendedor del bolsillo del canalla, le incendió el cuerpo, se quemaba su ropa y gemía gritos de atormentador dolor.
Tomo la pitillera, sacó ese cigarro que tanto deseo tenía de inhalar, se hincó y con las últimas flamas ardientes le encendió. Nunca había sentido tanto placer al fumar.

-          Gracias por el fuego camarada. –Le habló a un cadáver.

Se levantó lleno de dicha y se fue, como el humo de aquel cigarro, se fue.




domingo, 28 de abril de 2013

El diablo en casa.



El diablo en casa.





El diablo y yo siempre estamos juntos
Somos como mejores amigos
Él me despierta por las mañanas
Le doy un golpe en la cabeza para que deje de gritar
Después lo piso, él es muy frío y mis pies descalzos siempre sufren al andar sobre él.
Con un martillo golpea mi cabeza, y pareciera que tengo resaca:
Se me sube a los ojos ye dice duerme
Luego lo hago caer con el agua fría del lavabo; cómo odiamos el agua fría del lavabo.
A él le gusta hacer travesuras, a veces le gusta quemarme la lengua, cuando calienta de más la cafetera.
Y cuanta gracia me causa.
Nunca me dice; ya es la hora. Él siempre dice; mira nada más, que tarde vas.
Se convierte en pequeñas piedritas en mis zapatos, es un martirio caminar así, y me sigue causando inmensa gracia, él es frío, él es calor, él es fiebre.
Saliendo del trabajo sube a mi espalda, hablamos largas charlas, nos reímos de lo muy estúpido que es el amor, pero después me cansa y le pido que baje y pare de hablar, pero él se duerme y no lo quiero despertar.
En casa despierta, él olvida calentar la comida en el horno, o tal vez siempre llego tarde a comer, siempre en mi boca hay comida fría y sin sabor, me recuerda que estoy solo.
- ¡Eres libre! ¡Somos libres! ¡Somos felices! - Él grita en medio de la sala. Yo lo observo a veces me uno a gritar con él; ¡Libertad! Lo que siempre quise ahora lo tengo, el exilio y separarme de mamá y papá.
Cuando lo hago me siento tristemente feliz, y luego pone una cara enojada y dice; que idiota eres, sólo eres un estúpido agonizando entre lagrimas en tu habitación, de esas causadas por la soledad.
A veces el diablo me da miedo, por las noches siempre lo veo en el espejo, ahí conmigo pone un arma en mis manos y me dice; hazlo. Siempre le ignoro. Cuando prendo un cigarro él desaparece como el humo que se va.
Quiero que se vaya, pero si se va, ¿con quién me voy a quedar? Si hay algo a lo que le temo es a la soledad  entonces exclamo; Ven, regresa que te extraño, amigo mío.
Él regresa hasta después, cuando la noche cae sobre la ciudad y se pone en mi nariz, la irrita con cuchillos afilados, y escupe su ácida saliva sobre mis ojos, él siempre me hace llorar, él sabe que me hace llorar. Él se siente mal, y me consuela, va a la tienda y me compra una botella, él olvida mencionar que no es un regalo, él roba dinero de mi cartera, a veces asalta a la gente, pero lo hace por mí.
Siempre antes de dormir bebemos la botella, él y yo, mientras charlamos como hacen los hombres, se me olvida que mañana hay trabajo, pero ¿cómo rechazarle al diablo un trago más?; Una más jodido hombrecillo, demuestra quien eres, y qué vergüenza lo que eres. -Él me dice cuando estoy ya muy ebrio, no quiero quedar mal con él. Siempre bebo hasta la última gota, y él dice; Ja! Que va, de ti no se puede esperar más camarada, eres un grande, eres un maestro, ¡ja ja! -Él exclama a gritos, mientras yo no aguanto el sueño un segundo más.
Por las mañanas me vuelve a despertar con el mismo grito, y volvemos a lo mismo.
Conviertes toda la verdad en falacia, amigo diablo tú eres mi desgracia.

miércoles, 10 de abril de 2013

Fracasados


FRACASADOS



Uno nunca obtiene lo que quiere…
Uno nunca obtiene lo que quiere…



Andrés se repetía en su mente una y otra y otra vez, como se repetían los picotazos del segundero del reloj atacando a los oídos de cualquiera en aquella habitación, pero era ridículo decir cualquiera, sólo alguien vivía en aquel guarro apartamento, y vaya guarro, Andrés se había olvidado de su propósito en la vida, “El escritor más famoso” “El talento del momento” -“Ese muchacho tiene futuro”- Las voces que se escuchaban al fondo de la escena, de personas que dialogaban sin parar. –“De ese muchacho podemos esperar demasiado” –Decían las voces en aquella fiesta de graduación, Andrés era el más talentoso, apenas con pocos años ya tenía novelas complejas que conmovían a corazones de piedra. Qué dramas aquellos que escribía Andrés, y que dramático fue el desenlace de su historia.
Mírenlo ahora, es un pobre resignado, un borracho, un autentico pobre diablo, un fracasado.

¿Andrés que te pasó?

 Andrés perdió toda humildad, Andrés se volvió un vanidoso, Andrés ya no era Andrés, era lo que la gente le hizo creer, pobre Andrés.

Todos te querían, todos te extrañaban, todos sabían que de ti todo se podría esperar, Andrés que envidia, nunca pude ser como tú, así de popular.

Todos te estrechaban la mano, mientras ignoraban mi presencia, igual que en el salón de clases, siempre fuiste el mejor, un ejemplo a seguir, como un Dios, ¿Qué eres ahora? No eres nada.

Andrés cayó entre las redes de las drogas y las redes del alcohol y las mujeres, el dinero es tan dañino, el dinero es lo peor, el dinero es lo mejor –Decía Andrés-  Andrés se convirtió en el más presumido y yo siempre fui el envidioso,- ¡Ah maldita envidia, me haces ser aun peor!-  Nunca fuimos la mejor combinación, siempre fui su sombra, siempre fui hipócrita, siempre fui aun más perdedor.

Hace tanto tiempo que nadie visita a Andrés y a su apartamento tan solitario como apestoso, los platos sucios se desbordaban de la aquella mesa cochambrosa, no sé si Andrés había llamado a los ratones y a las ratas por nombres, que asco de apartamento tenía Andrés la última vez que le visité, un gato negro ya muy viejo llamado René era su única compañía, aquel gato infame que también le ignoraba y escapaba de semejante atrocidad, su cama era una balsa que flotaba en el mar de sus lagrimas y basura regada por toda la habitación, el escritorio donde se ganaría la vida estaba lleno de basura, de cosas basura y sin sentido que no podían valer nada.

Recuerdo verle, tanto tiempo sin mirarle, tanto tiempo sin estrecharle palabras, le vi, estaba destruido, era un fracasado, -vamos a salir, vamos a recordar, te invito unas copas, hoy vamos a brindar- le dije a Andrés.

-Está bien, eres mi único amigo, no hay nada que perder. –Respondió-.


Bebía como desquiciado en aquel bar, una tras otra y otra copa, y no me importaba ni un poco, lo miraba y pensaba; Pobre Andrés, pobre fracasado, era sólo un imbécil más con algún motivo para visitar aquel bar, y todos saben que visitar un bar por alguna razón es lo más triste del mundo.

Perdió a todos sus amigos, todos se alejaron de él, él sabe que él tiene la culpa, siempre presumiendo ser el mejor, siempre aplastando e insultando a los demás, como lo hizo conmigo, como me gozó destrozar.

Él sabía que era un presumido, que difícil es hacer que un presumido acepte que lo es, que triste que lo haya descubierto por sí mismo.

-          ¿Qué debo hacer? Mi vida es una mierda, soy una mierda, estaría mejor muerto, nadie me extrañaría. Me dijo completamente desolado.
-          ¿Qué te puedo decir? Eres un fracasado, yo soy un fracasado, no podemos ayudarnos, tú estás en el abismo, yo estoy en el abismo. ¿Sabes que es lo único bueno? Que es nuestro abismo, nuestro jodido abismo. Le respondí.


Ya habían pasado 2 horas, 120 minutos, esa cantidad suena a una eternidad, sin embargo el tiempo corría como las copas bajo cuentas de señores con dinero invitándoles a los amigos.

-          Escribe algo bueno, aún puedes sobresalir, eres un escritor, un mediocre escritor, escribe un guion sobre tu historia, tu fracaso y tu solución, no tienes nada, más que a ti mismo, escríbete en un papel, tal vez y así vuelvas a sobresalir. - Le dije
-          Ja ja ja, ¿Crees que quiero sobresalir? No, ya no quiero sobresalir, ahora sólo quiero morir. Eres mi único amigo, gracias por estar aquí. Respondió con la voz muy torpe, torpe por el alcohol que alteraba su organismo.

Uno nunca obtiene lo que quiere…
Uno nunca obtiene lo que quiere…

Salió del bar, acompañado de sólo su soledad, nunca lo volví a ver, hasta unas semanas después, una nota en el periódico, una invitación y una carta, junto a un grueso sobre que esperaba ansioso ser abierto aquella mañana de diciembre, mientras ahogaba mis penas en un café, ahí afuera de la puerta de mi hogar. ¿Qué guarda este grueso sobre? –Me pregunté- Un libreto, con una historia fatal, una historia bastante triste, y una historia muy cruel sobre un fracasado, y su ineludible muerte, en ella Andrés narró cada parte de su vida, y al final su tan poética muerte, y lo difícil que es tomar el coraje necesario para subir al banco y poner alrededor de su cuello el collar de la muerte.

Pobre Andrés, se convirtió en el péndulo que contaba los segundos que rondaban por su departamento, midiendo el paso del tiempo con el tambaleo de su cuerpo, acabó solo y sólo colgado de sus deseos y sueños vanidosos, que triste que la autobiografía de Andrés haya sido marcada con fechas especificas, que triste que esas fechas las haya escrito él mismo, que triste es escribir tu autobiografía porque sabes que nadie más lo hará por ti, y qué triste es el final, porque su muerte no es el final, sino lo que viene después, recuerdo de la noche del bar que Andrés dijo; “No, ya no quiero sobresalir, ahora sólo quiero morir”

Oh Andrés, nunca y siempre dudé de ti, pero más de mí, si supieras que tu terrible fracaso fue mi mayor éxito, desearías estar aquí, después de todo…

Uno nunca obtiene lo que quiere…

Sólo somos fracasados, no podemos salvarnos de nosotros mismos.

Fracasados.

lunes, 8 de abril de 2013

El hombre imbécil.


El hombre imbécil




Había algún hombre en alguna época en algún lugar, un hombre con zapatos y con nombre, un hombre común y corriente, más corriente que común, un tipejo ambicioso que no conocía la suerte, y suerte que no la conocía, no conocía más que su lujuria acumulada de tantos años, meses, días, minutos sin amar. La casualidad que llega como la primavera llega tras el invierno, esa casualidad que mueve el universo, porque nadie asegura que nada es casualidad y todo pasa por algo que tiene que pasar, y aunque nada no significa nada y no existe, puesto que no es nada viene significando mucho, mucho más de lo que podemos pensar que nada puede significar y al final no significa nada.

Me he salido del camino y ya por nada, pero sigamos, se hablaba de casualidad que de pura casualidad pone en el camino del hombre a una dama llena de dulzura, que sin más cautivó al hombre, como serpiente venenosa al morder a un niño, contrajo el violento virus del amor, mas siempre fue ambicioso y nada tonto, pero esta vez era diferente, le mareaba pensar en la dama, y turbios mares de pirañas que rondaban por su estomago,  y él sabía que era amor, porque las mariposas nunca lo fueron, pensaba en besar sus labios rojos que eran como fresas rojas y frescas de la pradera, pero habría que hacer algo para poder hacerla rendir ante el poco encanto del sujetillo, echaba a andar la mente una y otra vez, vuelta tras vuelta y en un instante como rayo cae en el monte le llegó la estruendosa idea de cantarle una melodía, de cantarle una canción,

-                     -            ¡Con una hermosa canción la he de conquistar!

El hombre pensó, sin más la tarde cayó y el cielo se pintó obscuro, mientras la tarde apenas nacía para morir pronto el hombre salió con su guitarra, bañado en valor, bañado en inspiración, bajo el balcón se postró y las notas corrió, suave y dichoso  la canción cantó y su amor le declaró, pero la espada tan afilada que forjó se quebró ante un soplido de infamia y rechazo que ella le manifestó, como imanes de la misma carga le repeló. Triste y enojado, más enojado que triste, menos enojado que furioso, de su boca mandaba crudas maldiciones y volaban por todo el aire contagiando su bajeza y su desgracia, ah y vaya desgracia la del pobre hombrecillo imbécil.

Ah, qué hombre tan imbécil, tan pronto te has rendido y así rendido vivirás años, y años vivirás rendido, hasta que la muerte toque la puerta de tu hogar y te lleve de los pies. "Hombre imbécil, piénsalo muy bien, recuerda que es mejor morir en el intento que antes de intentarlo".

domingo, 7 de abril de 2013

La broma más cruel, el chiste más triste.


Era sólo una broma
Broma es una palabra muy estúpida
Todos aman las bromas, todos aman los chistes
Todos quieren ser una broma, todos quieren ser un chiste
Pero algunas personas se hartan de las bromas, se hartan de los chistes
Los demás sólo te aplastan, por querer sacar una sonrisa de su fétido y triste rostro
Ignoran el chiste y ven la realidad y ven que hay problemas más allá, la cara triste suele regresar
Es cuando desean que todo sea no más que una tonta broma, un maldito chiste, pero no lo es ¿Qué les queda entonces hacer?
Es ahí cuando dicen; "Hey amigo ven, no me siento bien, no me vendría mal una broma, cuéntame un chiste"
"Hazme creer que el mundo es un chiste, que el mundo es una broma..."
"Que todo es una absurda y patética broma..."
Y el ciclo se repite, una y otra y otra vez, y se cuenta solo el chiste más triste, y el que ríe cae en la broma más pesada y la más cruel.





¿VIVIR SIN MÍ? (Relato de una pequeña obsesión) Capitulo 1




¿VIVIR SIN MÍ?

(Relato de una pequeña obsesión)

PASARON LAS HORAS, Y EL CAMINAR POR LAS OBSCURAS CALLES DE ESTA FRÍA CIUDAD A ESTA HORA TAN TARDE YA, SE SIENTE RARO, UN DESTINO, UN CAMINO, Y UNA TAREA QUE CUMPLIR, SON LAS RAZONES QUE ME INCITAN A ANDAR BAJO ESTA LLUVIA, PASO A PASO, EL SEGUNDERO  DEL RELOJ NO PARA Y MI CABEZA TAMPOCO DE PENSAR.
PENSAR Y PENSAR...



Capítulo 1.- Regresando al Pasado.

Pensaba en aquellos días de verano, si recuerdo perfectamente esos días, es como si una oleada de recuerdos llegaran a mi mente de una forma incontrolable.
Agosto, una mañana tensa, primer día de escuela, mi primer día en la preparatoria, desperté tarde, llegué tarde a la primera clase pero, ¿A quién le va a importar en un salón lleno de desconocidos? Tenía amigos en la escuela pero ninguno de ellos iba en mi salón estaba completamente solo, !¿cómo demonios puedo estar solo en un lugar lleno de personas?¡, mi cabeza estaba un poco confundida, el llegar al frente de tantos tipos desconocidos en busca de un lugar, y levantando la mirada pasándola por todo el salón de clases mientras todos te miran, es lo peor, eh allí uno de los últimos lugares vacíos, sin duda uno de los mejores lugares, el rincón de la parte final de donde se encontraba el escritorio del maestro que mejor lugar para este sujeto que no conoce a nadie pensé. Rápidamente me fui hasta ese lugar era un mundo completamente nuevo, nuevas personas nuevas personalidades que conocer, nuevas ideas que compartir,  nuevos rostros y nuevas voces eternas durante clases, las cuales escucharía durante 3 años.
Miraba y aparentaba ignorar las conversaciones ajenas de aquellas nuevas personas, hablando entre amigos y cerrándose entre sólo los conocidos, hablando de sus propios temas y sin ponerle atención a otro más, a otro triste sujeto dentro del salón.

Y así pasaron 3 semanas, todos los recreos iba a almorzar con los amigos que tenía en otros salones pero a diferencia de mí, a ellos les había tocado de compañero, a un amigo o viejo compañero de la secundaria o primaria.
Mientras caminábamos en busca de un lugar donde almorzar, la vi, una mirada cruzada de la niña que estaba sentada en la segunda mesa después de la entrada a los principales salones de primer año. Una chica completamente hermosa el brillo de su pelo, la felicidad que desprendían sus ojos al sonreír de una forma fascinante y su angelical voz hicieron que me quedara impactado y pensando en ella, y así un recreo donde todo el almuerzo no fue más que mirarla, ¿Se dará cuenta que la estoy viendo?, ¿y si se siente acosada que pasará? Sin duda me gusta mucho ¿Y si le hablo?, no, que estoy diciendo ni siquiera me va a hacer caso, es que solo mírala, es hermosa, y parece un poco popular rodeada de amigos con los cuales parece disfrutar estar, mejor solo ignoraré. Durante una semana así fueron mis días, diario a la misma hora en el mismo lugar, las mismas miradas, y parecía que se hacía más hermosa cada día.

En un momento en que la miraba perdidamente suspiré, parecía que no estaba consciente, completamente perdido en sus ojos de color miel, y en una reacción me di cuenta que ella también me estaba mirando, siempre con sus mejillas rojizas por tanto reír y con sus ojos casi lagrimeando, vi la expresión de su rostro como si casi estuviera poniendo atención en mí, intentando darse cuenta que si en realidad yo la estaba mirando, cerré mis ojos rápidamente como si tuviera sueño y retiré la mirada mientras mi mente me decía. ¿Será que vio cuando suspiré?, que tal si se enoja y se siente mal, pero, ¿si se dio cuenta que si era a ella y al contrario de enojarse se siente alagada?, ya se, regresare la mirada para ver su reacción y si es mala jamás la volveré a ver. Voltee la mirada otra vez hacia ella y esperé a que se diera cuenta, y efectivamente, volteo a verme bastante rápido y si, jamás olvidare esa reacción que tuvo, ella me sonrío de una forma muy bonita y movió su mano diciéndome hola, me sorprendí, lo siguiente que hice pareció bastante idiota pero tuve que hacerlo, voltee hacia mis lados buscando a un posible tercero, fue bastante inevitable, regresé la mirada y ella soltó una sonrisa como de burla y me señalo y pude leer sus labios diciendo “jaja es para ti”, le regresé el hola junto con una sonrisa y un suspiro sin duda un día inolvidable de mi vida.

¿VIVIR SIN MÍ? (Relato de una pequeña obsesión) Capitulo 2


¿VIVIR SIN MÍ?

(Relato de una pequeña obsesión)


ME DUELEN LOS PIES, MI ROPA ESTÁ PESADA, MI ALIENTO VAPOROSO ESTÁ RODEANDO MI ROSTRO, EL FRÍO LO CURA TODO, Y NO QUIERO TARDAR UN MINUTO MAS NO QUIERO LLEGAR TARDE A LA CITA Y ES QUÉ ME ENCANTA ESTAR CONTIGO, CADA MINUTO MÁS VALIOSO, CADA MOMENTO TE JURO QUE LO MEMORIZO DESDE AQUEL DÍA CUANDO TE HABLÉ POR PRIMERA VEZ, SÍ, AÚN RECUERDO ESE SEPTIEMBRE, SEPTIEMBRE, NUESTRO MES DE LOS ENAMORADOS COMO LO PODRÍA OLVIDAR.




Capítulo 2.- Los primeros pasos.
                                                       
12 de septiembre para tantas personas un día más en el mes patrio de nuestro país, para mí es mi febrero, mi mes de los enamorados, otra mañana como cualquier otra de este calendario viejo que cuelga en mi cuarto, otro pesado día de escuela, parecerá bastante tonto pero ya habían pasado tantos días, varias semanas y aun no socializaba bien con mis compañeros, no, no es que sea antisocial, simplemente el acostumbrarme a nuevas personas es algo difícil, el aun extrañar a todos mis viejos amigos, el solo pensar en remplazarlos me asustaba, aquellos a los que les contaba mis problemas, ¿Dónde están?, todas esas personas en las cuales ya confiaba, ahora ya no están, bueno que más da, solo queda aceptar y comenzar desde cero,parecía que ya era la hora.
Mientras descansaba justo afuera de mi salón en una pequeña jardinera antes de tomar la primera clase después  del receso, la vi, estaba ahí, sola, y pensativa. Yo sabía que era el momento, mi momento, me dirigí hacia ella de una manera lenta y pensante, con mis pensamientos entre un “sí” y un “no”. Entonces ella volteo su tierna mirada hacia mí y sonrío, le devolví la sonrisa y me senté junto a ella.
Hola como estás. Le pregunte mientras mi corazón latía fuertemente con un poco de temor a arruinarlo todo.

-          Hola. Respondió con un tono algo temeroso.
-          ¿Cómo te llamas? Le pregunté, una pregunta bastante estúpida para ella y para mí ya que yo por alguna u otra razón ya sabía su nombre, pero yo no sabía si ella sabía que ya lo sabía.
-          Abigaíl. Respondió con una sonrisa y algo alegre.
-          Abigaíl. Un hermoso nombre, sabes eh notado que tú eres muy alegre y te gusta reír mucho ¿verdad?
-          Jajá si, la verdad sí.
-          Abigaíl, el significado de tu nombre es fuente de alegría. Valla que te queda bien.
-          ¿Enserio?
-          Sí, recuerdo que lo vi hoy en la mañana por las noticias. Eso le dije aunque investigué su nombre en internet para poder entonces usar eso como un tema nuevo de conversación por si había algún silencio entre el tiempo en el que ella y yo estuviésemos platicando para no darle un momento incómodo.

Y así pasaron 3 horas de una larga plática en la cual discutimos temas de, quien era el peor o mejor maestro de la escuela, o, que música escuchaba cada uno. Así corriendo los segundos y minutos pero parecía que el tiempo no pasaba para nosotros 2 uno tras otro y cada vez más interesante y cada vez ella me caía mejor y me gustaba más, era como si cada momento una parte de ella se quedara plasmada en mí, cada imagen, cada gesto lo guardaba y conforme más pasaba el tiempo esa parte de ella crecía mucho más en mí, claro todo eso hasta el último toque, el tercer toque después de receso, la hora en que la mayoría salían de clases, ahí venían sus amigos a quitármela y llevársela lejos de mí, y al solo verlos, solo dijo me tengo que ir mañana nos vemos.
Me quedé con más ganas de ella y es que me encantó tanto hacerle compañía esa fue la primera platica y parece que ya le conozco de toda la vida, es tan genial, mucho mejor de lo que jamás imaginé, inteligente, creativa, al parecer no solo tenía una buena apariencia y físico, sino también un ser, un alma, una personalidad hermosa, era como... la chica perfecta.
Ese mismo día regresé a casa temprano, e hice un dibujo de ella, me esmeré tanto y es qué me gustaba demasiado, era mi niña ideal.
Al día siguiente fue la misma historia solo entre a las 3 primeras horas antes del receso, y otra vez ahí estaba elle mi cabeza, estaba igual confundido, “¿voy o no voy?” era un dilema siempre en mi pensamiento, un compañero llego y se sentó a lado de mi preguntando que si había tomado el apunte de la clase de química, saque mi cuaderno, y mientras termine de enseñarle voltee y ya no estaba, mi reacción fue como de decepción y me pare para darme la media vuelta eh irme con mis amigos, al dar la vuelta la vi, era ella dirigiéndose hacia mí, diciéndome hola y regalándome una de sus tiernas sonrisas;

-          Hola. Le conteste feliz saludándola de beso.
-          Te estaba buscando.
-          Enserio yo vi que estabas sentada ahí donde siempre.
-          Si pero como nadie de mis amigos llegaba fui a buscarlos y te vi, y aquí estoy.

Comenzamos a platicar otra vez durante todo el receso y fuimos a almorzar juntos lo cual se hizo una costumbre así pasaron los días hasta el viernes, yo estaba seguro de que también le empezaba a gustar, de que le gustaba mucho estar conmigo, lo podía sentir, lo podía ver, sin embargo no era suficiente pues tenía que estar seguro de sus sentimientos, pero si estaba seguro de que sabía lo que yo sentía por ella, pero porque tenía que decir esto en este momento justo antes de que yo me diera la oportunidad de decirle lo que sentía por ella, pues me hizo una pregunta un tanto extraña;

-          ¿Y cómo terminaste con tu última novia? Ella me pregunto.
-          Mmm… pues me di cuenta de que no era amor, tal vez solo un gusto pasajero y pronto me aburrí de estar con ella y pues tuve que decírselo. Pero cuéntame, ¿tu como terminaste con tu ultimo novio?
-          Yo... tengo novio. ella me contestó algo temerosa.
-          ¿¡Que!? ¿Tienes novio?, ¿Enserio?, ¿Por qué no me habías dicho? Intente parecer tranquilo aunque por dentro decía, ¿cómo demonios no me dijo que tenía novio?¿acaso he estado perdiendo mi tiempo?, mierda, ¿acaso todo fue un desperdicio de tiempo?
-          Lo siento es que no había alguna razón para mencionarlo.
-          Si discúlpame jajá creo que exageré yo también, oye creo que ya es un poco tarde tengo que irme.
-          Amm…está bien nos vemos el lunes,
-          Si adiós. Me despedí de ella con un beso y algo cortante.

Ese día me dirigí a casa bastante decepcionado y pensando en lo que había sucedido, es que era tan raro si casi estaba seguro de sus sentimientos, pero ¿qué tal si solo quiere mi amistad?, y lo arruino todo, mi cabeza esta confundida odio estar así pero al parecer en estos tiempos no puedo estar de otra forma, rayos aún recuerdo que ese día estaba tan enojado que golpee la pared muy fuerte y me desgarre los nudillos de las 2 manos odio ser violento pero es casi inevitable cuando estoy muy enojado  y ese día lo estaba y mucho.

¿VIVIR SIN MÍ? (Relato de una pequeña obsesión) Capitulo 3


¿VIVIR SIN MÍ?

(Relato de una pequeña obsesión)



SÓLO PUEDO RECORDAR QUE HACE APENAS POCAS HORAS ME ROMPISTE EL CORAZÓN  PERO NO IMPORTA HOY QUIERO ESTAR CONTIGO, HE APRENDIDO A PERDONAR Y ME HE PERMITIDO SANAR, DE OTRA FORMA NO HUBIERA PODIDO REGRESAR A ESTE LUGAR, PARA BUSCARTE Y RESPIRARTE, PARA PODER HABLARTE Y DESPUÉS BESARTE, PARA RECORDARTE LO HERMOSA QUE TE VES Y NO PERDERME NI UN INSTANTE MÁS DE TI. NO TE PREOCUPES, YA SÉ QUE AÚN NO HA DEJADO DE LLOVER PERO NO TE DEJARE PLANTADA, LA LLUVIA NO ME DETENDRÁ LO SIENTO PERO LLEGARE UN POCO TARDE A LA FIESTA PUES EL COCHE DE MIS PADRES NO ESTÁ Y NO TENGO DINERO SIQUIERA PARA UN TAXI, ASÍ QUE TENDRÉ QUE CAMINAR PERO ESPERA NO TE PREOCUPES, LLEGARE.



Capítulo 3.- Nada es imposible.

Los días pasaron, y en las noche siempre ella en mi pensamiento, en mis dibujos, en mis sueños, en una sola ilusión dentro del pecho, allí ella se estaba convirtiendo en una parte esencial de mí cada día con ella, era tan hermoso cada instante, tan dulce su voz, tan… tan… ella.
Y cada vez más podía ver el progreso pero ella no parecía ceder a dejar a su novio, el cual era un completo patán, de tan solo pensar que ¿Por qué él y no yo? ¿Por qué no te conocí antes que él? ¿Por qué no simplemente lo dejas y andas conmigo? Sería mucho más sencillo.
Esto parece ser difícil pero no imposible, no dejare de luchar por ella, y es que la quiero tanto que jamás me rendiría, cada vez más abrazos, cada vez más profundidad al hablar, ella contaba sus problemas y yo la escuchaba atentamente, le ayudaba y hacía sentir mejor, me gustaba hacer eso.
Una noche a casi ya un mes, yo regresaba de una fiesta, y decidí pasar por la calle donde vivía, pase frente a su casa y vi las luces encendidas, intente buscar, aunque sea quería ver su silueta en la ventana con eso me conformaba, pero no, no la vi y seguí caminando cuando de pronto a lo lejos sobre la acera de la calle, ella venia hacia su casa caminando rápidamente, ella estaba llorando, y yo tenía que hacerle compañía, recuerdo sus mejillas rojas y sus lágrimas corriendo y cayendo fuertemente sobre el suelo, y en mi pensamiento; ¿Dónde está tu felicidad?, no soporto verte así, me duele tanto, que me haces sentir tan mal, quiero llorar contigo, jamás dejare que llores otra vez, “te amo” no quiero verte así quiero verte sonreír otra vez. Ella no se dio cuenta que venía enfrente de ella, subió el rostro y al verme la impacté con un fuerte abrazo, ella soltó más fuerte el llanto y el resistir sentirme mal al escuchar su sentimiento al llorar es casi imposible, tanto que no pude evitar siquiera soltar una lagrima, pero el punto en ese momento era tranquilizarla, ella estaba tan mal que tenía que estar ahí con ella toda la noche si era necesario, casi 30 minutos intentando tranquilizarla, pero ella solo gritaba, ¡¿Por qué?! ¿Por qué?… no me lo merezco.
Que pasa le pregunte más de una vez pero al parecer estaba muy alterada, ya, ya, todo va a estar bien… todo va a estar bien… espere 5 minutos más a que se tranquilizara  y entonces le pregunté lo que había sucedido. Ella dijo que su novio le había sido infiel, que hace apenas unos minutos, cuando se dirigía a casa de su novio a visitarlo se encontró con la sorpresa de que estaba con alguien más, en la esquina de su casa cuando cruzaba y vio a una pareja y después de distinguir se dio cuenta de que era su novio, con una niña la cual había sido la amiga de Abigaíl en secundaria, ella le grito ¿¡JAVIER?! Ese era el nombre de su novio, el tipo solo la regresó a ver rápidamente asustado, ella solo se fue del lugar casi corriendo, escuchó que la otra le pedía que se quedara y él ni siquiera intento ir tras a Abigaíl.

-          ¡Es un maldito!
-          ¡Cómo demonios te pudo hacer eso!
-          ¡Lo voy a matar! ¿Dónde vive?, dime.

Ella solo dijo que me tranquilizara ahora yo, pero estaba tan furioso que tenía tantas ganas de matarlo, esa emoción de ira y odio, estaba en mi, solo quería encontrarlo y despedazarlo, ella solo me abrazó y me dijo,

-          Ya tranquilo
-          No es qué es un maldito ¡hijo de puta!
-          ¿Cómo te puede hacer eso a ti?

En ese momento decidí tranquilizarme, y le dije cosas lindas para hacerla sentir mejor, si aún recuerdo todo lo que le dije. No te sientas así, tal vez él no te ama, pero yo sí, te amo en verdad, desde el día en que nuestras miradas se cruzaron, me encanta estar contigo, eres genial, tu sonrisa, toda tu, tu pelo, tu forma de ser, él no te merece, eres demasiado para él, no supo cuidarte, yo te amo y quiero cuidarte, lo eres todo, sin ti no podría vivir, eres lo mejor del mundo, quiero estar contigo por toda la eternidad, quiero respirar de ti, quiero ser dependiente de ti, quiero que seas mía, te amo, ¡demonios! ¡No entiendo cómo puedo amarte tanto!, por favor quédate conmigo, yo te amare sin barreras, y jamás te dejare sola. Aún recuerdo su cabello jugueteando con el viento y casi, casi podía respirar su aliento, mientras la abrazaba y me miraba directamente a los ojos mientras observaba como regresaba su sonrisa, su felicidad en sus ojos lo podía notar, lo podía sentir, ella me amaba, y todos, todos, absolutamente todos mis sentimientos fueron plasmados en ese beso que le di, ese beso tan especial, ese beso que jamás olvidare, nuestro primer beso, en el cual nos dimos cuenta que éramos el uno para el otro. La mire directamente a los ojos y aún estaba en mis brazos era el momento más feliz de mi vida, y la lluvia no podía faltar en ese momento, las gotas caían escasamente mientras mirábamos al cielo sonriendo por lo que estaba sucediendo. Nada es imposible.
Soy feliz.
Soy el tipo más afortunado del mundo.
¡La amo!
¡Te amo!
Abigaíl.

¿VIVIR SIN MÍ? (Relato de una pequeña obsesión) Capitulo 4

¿VIVIR SIN MÍ?

(Relato de una pequeña obsesión)



UN TRAJE DE CABALLERO, UNA CORBATA, GANAS DE VERTE, UN DURO Y FUERTE SENTIMIENTO DE AMOR DESPUÉS ACOMPAÑADO DE RENCOR, TE AMO TANTO, TE AMO TANTO QUE TE ODIO, NO ENTIENDO COMO PUEDE SER ESTO, DICEN QUE DEL ODIO AL AMOR SOLO HAY UN PASO PERO YO CREO QUE ES AL REVÉS, DEL AMOR AL ODIO SOLO HAY UN LATIDO, SOLO HAY UN INSTANTE, SOLO HAY UNOS CUANTOS MINUTOS AHÍ SÍ LO PUEDO CREER, COMO SEA LA CITA DE HOY NO SE PERDERÁ, PORQUE HOY QUEDÉ DE VERTE EN AQUEL SALÓN PARA BAILAR, VOLAR, Y AMARNOS POR TODA LA ETERNIDAD. SÉ QUE AÚN NO HA DEJADO DE LLOVER PERO CREO QUE NO ESPERARE UN SEGUNDO MÁS, ESTOY DECIDIDO IRÉ A BUSCARTE.



Capítulo 4.- Relato de un pequeño capítulo de amor.

En ese mismo momento bailamos mientras la lluvia tomaba fuerzas, bailar y bailar y un beso tras otro, podía sentir todo mi amor por ella, eran los momentos más felices, la miré directamente a los ojos y le pedí que fuese mía, ella sonrió y dijo que si, acercó sus hermosos y rosas labios y la besé, cada momento aumentaba en cuanto a la perfección hasta que a lo lejos se escuchó la voz de Javier, mientras se dirigía a casa de Abigail, nos vio e interrumpió el beso, esos sentimientos hacia el de querer matarlo ya habían desaparecido, pero regresaron cuando él le grito a Abigail preguntándole que quien era ese imbécil al que besaba. Esas sensaciones, mis respiros, y estoy siendo violento otra vez no lo puedo evitar, míralo es mayor, me despedazará, no, yo puedo contra él, lo odio, lo matare ahora mismo, solté a Abigaíl mientras ella intentaba detenerme, pero no era imposible detenerme porque esto no era fácil de controlar no para mí, mucho menos para ella, tuvimos una pelea, no se podría decir que justa, pues acabé más golpeado. Ella gritaba que dejara de golpearme y yo hacía lo posible por evitar ser golpeado,  él se retiró y yo estaba en el suelo y el escupía sangre, pero yo estaba más lastimado, el tipo tenía unos 18 años, era una bestia y yo solo 15, pero los golpes que le pude dar iban con todo mi odio y él lo sintió, dijo que nos pudriéramos y se fue bajo la lluvia.

Los días pasaban, y estar con ella era lo más perfecto, sentía que era el tipo más afortunado del mundo, es qué tenía conmigo a la chica perfecta, ella era perfecta, su sonrisa, sus besos cada vez que la besaba era tan genial,  me gustaba estar todo el día con ella, en la escuela, saliendo de la escuela, y de la tarde hasta la noche, no quería dejarla por ningún motivo y parecía que ella sentía lo mismo, pues disfrutaba estar conmigo, las cosas que nos decíamos, eran tan profundas, ella solía siempre preguntar que como serian nuestros hijos, que gustos tendrían nuestros hijos, y durante horas planeábamos una vida perfecta para los dos, compartiríamos todo, yo siempre dispuesto a darlo todo por ella, absolutamente todo, todas las tardes, había a donde ir, una película, un simple helado en el quiosco, una velada romántica en un mirador que conocía donde se podía apreciar toda la ciudad, era mágico estar con ella, viendo las luces de la ciudad, los carros corriendo, buscando el foco preciso de nuestros hogares.
Me encantaba respirar de ella, acercarme a su cabello y respirar, sentía que cuando lo hacía respiraba vida, y el besarla bajo las orejas haciendo que se sonrojara, era lo más hermoso del mundo, esos silencios apasionados que pasábamos juntos, esas frases tan hermosas que solía susurrarle al oído, todo fue un gran capítulo de amor, yo sabía que estábamos destinados a estar juntos por siempre éramos la pareja ideal, cuanto tiempo esperándola y al fin la tenía la niña de mis sueños la niña perfecta ella era, tenía fotos de ella en mi ordenador, una foto de ella en mi buró al lado de mi cama, dibujos de ella en mis cuadernos, ella estaba en mi celular, mensajes y mensajes, cuando no la podía ver, ella estaba en todos lados de mi vida. Y así 2 años de tanto amor, nunca me aburrí de ella, siempre había algo en ella que me hacía amarla un poco más, nada de eso podía cambiar, nada de eso debía cambiar, ella era la mujer de mi vida, solo de la mía, de nadie más.

¿VIVIR SIN MÍ? (Relato de una pequeña obsesión) Capitulo 5


¿VIVIR SIN MÍ?

(Relato de una pequeña obsesión)




ESTE BAR, ESTAS COPAS ME HAN MOSTRADO COSAS, IRÉ A CASA A TOMAR ALGO QUE OLVIDÉ, BAILAREMOS UN VALS, Y SEREMOS FELICES, YO SÉ QUE TE GUSTA ESTAR CONMIGO Y NO LO PUEDES NEGAR, LA LUNA AVISA QUE ES HORA DE PARTIR Y ESTA ES LA ÚLTIMA ORACIÓN ANTES DE SALIR, Y OTRA VEZ LA LLUVIA, SIEMPRE TAN OPORTUNA, CIERRA TUS OJOS MIENTRAS BAILAS, SIÉNTEME A LO LEJOS, Y RECUERDA ESAS DULCES PALABRAS QUE ALGÚN DÍA TE HE DICHO, Y SIENTE ESOS SENTIMIENTOS DANDO VUELTAS POR TU CABEZA, NO SÉ SI ES MIEDO, NO SÉ SI ES ODIO, NO SÉ SI ES AMOR PERO SON SENTIMIENTOS, Y ME DA GUSTO QUE LOS SIENTAS PARA MÍ, PERO NO PODRÍA SOPORTAR EL QUE ME HAYAS OLVIDADO TAN FÁCILMENTE, ESO SERÍA BASTANTE DOLOROSO TANTO PARA MÍ COMO PARA TI, RECUERDA QUE NUNCA TE DEJARE DE AMAR, Y QUE SIEMPRE SERÉ TU SOMBRA.




Capítulo 5.- Victima de una obsesión.

Ella, ella, ella siempre ella, mis amigos dicen que esto ya no es normal, que parece que me estoy obsesionando que me estoy volviendo loco, pero no, simplemente que no quiero compartirla con nadie, ella es mía y de nadie más, mi mejor amigo me ha dejado de hablar, sólo porque al entrar en mi habitación se le quedó viendo demasiado tiempo a sus fotos de ella, y lo corrí de mi casa, pero es que sólo de pensar en las cosas sucias que rondaban por su cabeza me dieron ganas de matarlo.
No, tienes razón, no estaba seguro de lo que pensaba el, pero podía sentir que era malo, solo por eso ella también se enojó.
Sólo por eso el y mis otros amigos ya no tratan conmigo, las discusiones de pareja han empezado, ella dice que no entiende la razón por la cual no puede salir con sus amigos, pero la razón es tan obvia, no podemos confiar en nadie, este mundo solo es para los 2 nadie más puede entrar en nuestro mundo, ella dice que mi comportamiento la empieza a asustar, pero no entiende que yo sólo quiero lo mejor para ella, lo mejor para ella, es quedarse aquí conmigo, yo la voy a proteger pase lo que pase, nunca la dejaría sola. Sus amigas solo le dicen estupideces, le meten malas ideas a su cabeza eso está mal y debo evitarlo, ella lloró porque no la dejé que se juntara más con ellas, odio verla llorar pero ese fue un enorme sacrificio, no podía seguir permitiendo esto, nadie entiende que sólo quiero lo mejor para ella, nadie entiende nada, nadie nos entiende, deja de llorar, odio que te pongas así, por favor deja de llorar, se lo pedí tantas veces, pero yo no la quería terminar, ella me dijo que me quería terminar, maldita sea lo único que me faltaba, sabía que esas malas amistades solo provocarían esto. No lo pude evitar, ella no dejaba de llorar, pero una abofeteada no lastima mucho, cálmate por favor, se lo pedí más de una vez, un abrazo lo cura todo, un lo siento, era necesario, tu tuviste la culpa, te dije que pararas la discusión y no entendiste, creo que te has puesto un poco rara, todos se han puesto raros, me miran diferente, pero al parecer les asusto, bueno las demás personas están locas.
Tu estas triste, por las noches no te conectas al chat, donde están tus mensajes, no contestas los míos, te extraño, fui a tu casa y no había nadie, no puedo estar sin ti, espero que veas las 74 veces que te llame y respondas mi llamada, sé que estás ahí lo siento, yo he tenido la culpa pero no me castigues de esta manera, solo quiero verte, quiero verte, lo siento, no volverá a pasar algo parecido, te amo, por favor no eches a perder todo este tiempo, todos los momentos, recuerda que yo siempre estaré aquí para ti, y que siempre quise lo mejor para nosotros, contesta por favor.
Y así largas horas de espera por sus llamadas, o por si tan siquiera que contestara uno de mis mensajes, pero no, la noche, el frío  y la soledad me arrullan aquí en mi cama, largas horas sin dormir, pensando, llorando, esperando, esperando, y esperando un poco más. Hasta que todo se pierde en negro, y escuchas el despertador otra vez, y tiene que empezar el hoy, pues el ayer ase apenas terminó, y aquí voy. 

Al próximo día en la escuela fui a buscarla:
Quiero hablar contigo, quiero pedirte disculpas, y quiero pedirte de favor, que nos larguemos de aquí, escapa conmigo, hacía un nuevo mundo, te amo, y nunca dejare de hacerlo. Ella estaba tensa y asustada, y estaba seguro de lo que le decía, ella solo dijo que ya no me amaba que me había vuelto loco, no, no, que sucede, simplemente te amo, y no quiero que nada te pase, ella reprochó y dijo que no, que yo había cambiado demasiado que no era el mismo del que ella se había enamorado. Mírame por favor y dime si acaso soy otra persona, no, no lo soy, sigo siendo el mismo y te amo, sigo siendo el mismo la única diferencia es que te amo cada vez más, no me dejes te amo, ella solo grito que no, que me callara, que la dejara en paz por siempre, que no me quería ver,que no quería saber nada de mí, que ella quería vivir sin mí. Eso me dolió tanto, y maldita sea siempre he odiado ponerme violento, pero en esa ocasión fue inevitable, casi imposible controlar mis impulsos,lo siento, lo siento, la golpee en la boca muy fuertemente, y la tome del cuello, mientras le decía,
“TÚ NO PODRÁS VIVIR SIN MI”
Ella lloraba asustada, mientras toda la atención de los estudiantes y maestros cerca se plasmaba hacia nosotros.
¿Qué demonios estoy haciendo?, ¿qué me pasa?, preguntas circulando por mi cabeza, mientras veía su cara, asustada terroríficamente, sus lágrimas salían pero ya no se quejaba, el miedo la tenía paralizada, la solté lentamente, y 2 maestros me separaban de ella, solo veía su silueta, alejándose de mí, conforme me llevaban, mientras mis ojos se nublaban en lágrimas y los sonidos se distorsionaban, todo, y parecía que me iba a desmayar, iba moribundo, veía el tiempo pasar lentamente, como si estuviera bajo los efectos de alguna droga, y unas voces extrañas empezaron a surgir en mi cabeza, unas voces raras, era yo, yo mismo, mi subconsciente, mi conciencia no lo sé. Siempre creí que esas figuras de ángeles y demonios a cada hombro de un personaje en las caricaturas solo eran tonterías, hoy me doy cuenta que no es así, yo las puedo escuchar y son muy claras, jamás las había oído de esa manera, sé que no es mi pensamiento, sé que yo controlo lo que pienso, pero no, esas voces tenían vida propia, no tenía control sobre ellas, no podía hacer nada para callarlas, pero no eran solo 2 eran varias, unas hablando más fuerte, otras más tímidas, y otras que simplemente lo decían todo, no se quedaban calladas, comenzaron a hablarme. Era como, estar en un cuarto, y de pronto animas que antes no podía ver ni escuchar, aparecían lentamente conforme observaba, y ellos se daban cuenta que los podía ver y escuchar, y ellos también se sorprendieron, fue bastante raro, pero al mismo tiempo me pareció familiar, pues aunque antes no los escuchaba, sabía que estaban ahí, como si todos formaran parte de mí y ahora todo estuviera en desorden, es como si uno solo se hubiera fragmentado en todos los que ahora estaban, se podía percibir en las voces, estaba la parte de mí que era honesta, la parte de mí que era buena, la parte de mí que me hacía a veces mentiroso, todas mis partes divididas como un despedazado, pero lo peor era mi parte mala, mi parte violenta, que parecía tener bajo control a todos, era la voz más fuerte, más gruesa, más clara, y al parecer me entiende bien.

Me dice que regrese por ella que no permita que nadie me la quite de la vida, que es lo mejor que he tenido y que ahora todo se va al carajo.
Yo solo le intento hacer ver que el error, que los errores fueron míos, y ella no hizo nada, pero él no entiende, y dice que yo siempre tuve la razón, fueron sus malas amistades y nunca debí haberla dejado hablar con ellas, como sea ya estoy en graves problemas por golpearla en la preparatoria, yo no quería, él dijo que fue necesario y él tiene razón.

Una expulsión definitiva, a casi ya salir de esa mugrosa escuela, lo que necesitaba, más problemas, llamaron a mis padres, me cancelaron todas las salidas, me regañaron de una forma dura, y me hicieron sentir tan mal, me prohibieron ver a Abigaíl, y sus padres llamaron a los míos poco después, tenía prohibido acercarme siquiera a su casa y amenazaron a mis padres de una demanda, ellos estaban preocupados, y yo estaba destruido, todo se había ido al demonio, todo antes del baile de graduación, ir al baile contigo era mi sueño ya estaba a tan solo un mes del baile, y se tenía que arruinar, eso me hacía sentir mucho peor.

Todo, absolutamente todo ya estaba planeado para el gran día, tal vez eso fue, el miedo a no querer arruinarlo todo para esas fechas, eso fue lo que me hizo hacer lo que hice, ahora que pasará no la puedo ver, no puedo comunicarme con ella, pero de algo si estoy seguro, si no mal recuerdo aquel día, aquel día, sentados bajo el ocaso, y las grandes nubes rojizas del atardecer, uno de aquellos días mágicos marcados en el calendario que aun cuelga en mi sucio cuarto, el día que nos dijimos, nos juramos y nos prometimos que nuestro amor nunca iba a terminar, el día en que juramos decirnos todas esas cosas en las que los 2 estuviéramos mal, ese día en el que el viento jugueteaba, y jugueteaba con tu cabello, y yo vivía respirando tu aliento, ese día que no me sentía solo, recuerdo que prometimos de vida ir al baile juntos, no lo he olvidado y la promesa no se ha roto, ahora solo espera paciente a que el día se acerque.