domingo, 7 de abril de 2013

¿VIVIR SIN MÍ? (Relato de una pequeña obsesión) Capitulo 3


¿VIVIR SIN MÍ?

(Relato de una pequeña obsesión)



SÓLO PUEDO RECORDAR QUE HACE APENAS POCAS HORAS ME ROMPISTE EL CORAZÓN  PERO NO IMPORTA HOY QUIERO ESTAR CONTIGO, HE APRENDIDO A PERDONAR Y ME HE PERMITIDO SANAR, DE OTRA FORMA NO HUBIERA PODIDO REGRESAR A ESTE LUGAR, PARA BUSCARTE Y RESPIRARTE, PARA PODER HABLARTE Y DESPUÉS BESARTE, PARA RECORDARTE LO HERMOSA QUE TE VES Y NO PERDERME NI UN INSTANTE MÁS DE TI. NO TE PREOCUPES, YA SÉ QUE AÚN NO HA DEJADO DE LLOVER PERO NO TE DEJARE PLANTADA, LA LLUVIA NO ME DETENDRÁ LO SIENTO PERO LLEGARE UN POCO TARDE A LA FIESTA PUES EL COCHE DE MIS PADRES NO ESTÁ Y NO TENGO DINERO SIQUIERA PARA UN TAXI, ASÍ QUE TENDRÉ QUE CAMINAR PERO ESPERA NO TE PREOCUPES, LLEGARE.



Capítulo 3.- Nada es imposible.

Los días pasaron, y en las noche siempre ella en mi pensamiento, en mis dibujos, en mis sueños, en una sola ilusión dentro del pecho, allí ella se estaba convirtiendo en una parte esencial de mí cada día con ella, era tan hermoso cada instante, tan dulce su voz, tan… tan… ella.
Y cada vez más podía ver el progreso pero ella no parecía ceder a dejar a su novio, el cual era un completo patán, de tan solo pensar que ¿Por qué él y no yo? ¿Por qué no te conocí antes que él? ¿Por qué no simplemente lo dejas y andas conmigo? Sería mucho más sencillo.
Esto parece ser difícil pero no imposible, no dejare de luchar por ella, y es que la quiero tanto que jamás me rendiría, cada vez más abrazos, cada vez más profundidad al hablar, ella contaba sus problemas y yo la escuchaba atentamente, le ayudaba y hacía sentir mejor, me gustaba hacer eso.
Una noche a casi ya un mes, yo regresaba de una fiesta, y decidí pasar por la calle donde vivía, pase frente a su casa y vi las luces encendidas, intente buscar, aunque sea quería ver su silueta en la ventana con eso me conformaba, pero no, no la vi y seguí caminando cuando de pronto a lo lejos sobre la acera de la calle, ella venia hacia su casa caminando rápidamente, ella estaba llorando, y yo tenía que hacerle compañía, recuerdo sus mejillas rojas y sus lágrimas corriendo y cayendo fuertemente sobre el suelo, y en mi pensamiento; ¿Dónde está tu felicidad?, no soporto verte así, me duele tanto, que me haces sentir tan mal, quiero llorar contigo, jamás dejare que llores otra vez, “te amo” no quiero verte así quiero verte sonreír otra vez. Ella no se dio cuenta que venía enfrente de ella, subió el rostro y al verme la impacté con un fuerte abrazo, ella soltó más fuerte el llanto y el resistir sentirme mal al escuchar su sentimiento al llorar es casi imposible, tanto que no pude evitar siquiera soltar una lagrima, pero el punto en ese momento era tranquilizarla, ella estaba tan mal que tenía que estar ahí con ella toda la noche si era necesario, casi 30 minutos intentando tranquilizarla, pero ella solo gritaba, ¡¿Por qué?! ¿Por qué?… no me lo merezco.
Que pasa le pregunte más de una vez pero al parecer estaba muy alterada, ya, ya, todo va a estar bien… todo va a estar bien… espere 5 minutos más a que se tranquilizara  y entonces le pregunté lo que había sucedido. Ella dijo que su novio le había sido infiel, que hace apenas unos minutos, cuando se dirigía a casa de su novio a visitarlo se encontró con la sorpresa de que estaba con alguien más, en la esquina de su casa cuando cruzaba y vio a una pareja y después de distinguir se dio cuenta de que era su novio, con una niña la cual había sido la amiga de Abigaíl en secundaria, ella le grito ¿¡JAVIER?! Ese era el nombre de su novio, el tipo solo la regresó a ver rápidamente asustado, ella solo se fue del lugar casi corriendo, escuchó que la otra le pedía que se quedara y él ni siquiera intento ir tras a Abigaíl.

-          ¡Es un maldito!
-          ¡Cómo demonios te pudo hacer eso!
-          ¡Lo voy a matar! ¿Dónde vive?, dime.

Ella solo dijo que me tranquilizara ahora yo, pero estaba tan furioso que tenía tantas ganas de matarlo, esa emoción de ira y odio, estaba en mi, solo quería encontrarlo y despedazarlo, ella solo me abrazó y me dijo,

-          Ya tranquilo
-          No es qué es un maldito ¡hijo de puta!
-          ¿Cómo te puede hacer eso a ti?

En ese momento decidí tranquilizarme, y le dije cosas lindas para hacerla sentir mejor, si aún recuerdo todo lo que le dije. No te sientas así, tal vez él no te ama, pero yo sí, te amo en verdad, desde el día en que nuestras miradas se cruzaron, me encanta estar contigo, eres genial, tu sonrisa, toda tu, tu pelo, tu forma de ser, él no te merece, eres demasiado para él, no supo cuidarte, yo te amo y quiero cuidarte, lo eres todo, sin ti no podría vivir, eres lo mejor del mundo, quiero estar contigo por toda la eternidad, quiero respirar de ti, quiero ser dependiente de ti, quiero que seas mía, te amo, ¡demonios! ¡No entiendo cómo puedo amarte tanto!, por favor quédate conmigo, yo te amare sin barreras, y jamás te dejare sola. Aún recuerdo su cabello jugueteando con el viento y casi, casi podía respirar su aliento, mientras la abrazaba y me miraba directamente a los ojos mientras observaba como regresaba su sonrisa, su felicidad en sus ojos lo podía notar, lo podía sentir, ella me amaba, y todos, todos, absolutamente todos mis sentimientos fueron plasmados en ese beso que le di, ese beso tan especial, ese beso que jamás olvidare, nuestro primer beso, en el cual nos dimos cuenta que éramos el uno para el otro. La mire directamente a los ojos y aún estaba en mis brazos era el momento más feliz de mi vida, y la lluvia no podía faltar en ese momento, las gotas caían escasamente mientras mirábamos al cielo sonriendo por lo que estaba sucediendo. Nada es imposible.
Soy feliz.
Soy el tipo más afortunado del mundo.
¡La amo!
¡Te amo!
Abigaíl.

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