¿VIVIR
SIN MÍ?
(Relato
de una pequeña obsesión)
PASARON LAS HORAS,
Y EL CAMINAR POR LAS OBSCURAS CALLES DE ESTA FRÍA CIUDAD A ESTA HORA TAN TARDE
YA, SE SIENTE RARO, UN DESTINO, UN CAMINO, Y UNA TAREA QUE CUMPLIR, SON LAS
RAZONES QUE ME INCITAN A ANDAR BAJO ESTA LLUVIA, PASO A PASO, EL SEGUNDERO DEL RELOJ NO PARA Y MI CABEZA TAMPOCO DE
PENSAR.
PENSAR Y PENSAR...
Capítulo
1.- Regresando al Pasado.
Pensaba en
aquellos días de verano, si recuerdo perfectamente esos días, es como si una
oleada de recuerdos llegaran a mi mente de una forma incontrolable.
Agosto, una mañana
tensa, primer día de escuela, mi primer día en la preparatoria, desperté tarde,
llegué tarde a la primera clase pero, ¿A quién le va a importar en un salón
lleno de desconocidos? Tenía amigos en la escuela pero ninguno de ellos iba en
mi salón estaba completamente solo, !¿cómo demonios puedo estar solo en un lugar
lleno de personas?¡, mi cabeza estaba un poco confundida, el llegar al frente
de tantos tipos desconocidos en busca de un lugar, y levantando la mirada
pasándola por todo el salón de clases mientras todos te miran, es lo peor, eh
allí uno de los últimos lugares vacíos, sin duda uno de los mejores lugares, el
rincón de la parte final de donde se encontraba el escritorio del maestro que
mejor lugar para este sujeto que no conoce a nadie pensé. Rápidamente me fui
hasta ese lugar era un mundo completamente nuevo, nuevas personas nuevas
personalidades que conocer, nuevas ideas que compartir, nuevos rostros y nuevas voces eternas durante
clases, las cuales escucharía durante 3 años.
Miraba y
aparentaba ignorar las conversaciones ajenas de aquellas nuevas personas,
hablando entre amigos y cerrándose entre sólo los conocidos, hablando de sus
propios temas y sin ponerle atención a otro más, a otro triste sujeto dentro
del salón.
Y así pasaron 3
semanas, todos los recreos iba a almorzar con los amigos que tenía en otros
salones pero a diferencia de mí, a ellos les había tocado de compañero, a un amigo
o viejo compañero de la secundaria o primaria.
Mientras
caminábamos en busca de un lugar donde almorzar, la vi, una mirada cruzada de
la niña que estaba sentada en la segunda mesa después de la entrada a los
principales salones de primer año. Una chica completamente hermosa el brillo de
su pelo, la felicidad que desprendían sus ojos al sonreír de una forma fascinante
y su angelical voz hicieron que me quedara impactado y pensando en ella, y así
un recreo donde todo el almuerzo no fue más que mirarla, ¿Se dará cuenta que la
estoy viendo?, ¿y si se siente acosada que pasará? Sin duda me gusta mucho ¿Y si le hablo?, no, que estoy diciendo ni siquiera me va a hacer caso, es que
solo mírala, es hermosa, y parece un poco popular rodeada de amigos con los
cuales parece disfrutar estar, mejor solo ignoraré. Durante una semana así
fueron mis días, diario a la misma hora en el mismo lugar, las mismas miradas,
y parecía que se hacía más hermosa cada día.
En un momento en
que la miraba perdidamente suspiré, parecía que no estaba consciente,
completamente perdido en sus ojos de color miel, y en una reacción me di cuenta
que ella también me estaba mirando, siempre con sus mejillas rojizas por tanto
reír y con sus ojos casi lagrimeando, vi la expresión de su rostro como si casi
estuviera poniendo atención en mí, intentando darse cuenta que si en realidad
yo la estaba mirando, cerré mis ojos rápidamente como si tuviera sueño y retiré
la mirada mientras mi mente me decía. ¿Será que vio cuando suspiré?, que tal si
se enoja y se siente mal, pero, ¿si se dio cuenta que si era a ella y al
contrario de enojarse se siente alagada?, ya se, regresare la mirada para ver
su reacción y si es mala jamás la volveré a ver. Voltee la mirada otra vez
hacia ella y esperé a que se diera cuenta, y efectivamente, volteo a verme
bastante rápido y si, jamás olvidare esa reacción que tuvo, ella me sonrío de
una forma muy bonita y movió su mano diciéndome hola, me sorprendí, lo
siguiente que hice pareció bastante idiota pero tuve que hacerlo, voltee hacia
mis lados buscando a un posible tercero, fue bastante inevitable, regresé la
mirada y ella soltó una sonrisa como de burla y me señalo y pude leer sus
labios diciendo “jaja es para ti”, le regresé el hola junto con una sonrisa y
un suspiro sin duda un día inolvidable de mi vida.

No hay comentarios :
Publicar un comentario