domingo, 7 de abril de 2013

¿VIVIR SIN MÍ? (Relato de una pequeña obsesión) Capitulo 6



¿VIVIR SIN MÍ?

(Relato de una pequeña obsesión)



EL RELOJ ME AVISA QUE YA SON LAS 10:30 PM, SE ME HACE UN POCO TARDE, SIEMPRE LA LLUVIA, LLEGA EN EL PEOR O EL MEJOR MOMENTO,  NO IMPORTA TODO ESTA BIEN, NO ME IMPORTA REFRESCARME UN POCO, REFRESCARME EN ESTOS TIEMPOS DECADENTES DE FRÍO  DE SOLEDAD, YA NADA ME SORPRENDE, Y ESOS TRAGOS EN EL BAR ME HICIERON FUERTE, YA NADA IMPORTA YA NADA SE PUEDE ARRUINAR, ESTE ES UNO DE ESOS MOMENTOS EN LA VIDA DE DECEPCIÓN EN QUE SOLO PIENSAS QUE TODO SALDRÁ MAL POR SIEMPRE, Y QUE CUANDO DICES QUE NADA PUEDE ESTAR PEOR, LO ESTÁ, SOLO QUEDA ACEPTARLO.

Capítulo 6.- El gran día.

Muy temprano para ir a dormir, muy tarde tal vez para ir a buscarte, estuve cansado de brillar ya en este cielo, que esta tan nublado ya, ni siquiera puedo sentir el brillo, ni siquiera sé si existo, no puedo esperar un segundo más, tengo que ir a verte, cada segundo que marca el viejo reloj que esta sobre el buró de mi cama al lado de tus fotos, duele más, tu ausencia aquí adentro de mí, es como una enfermedad que me consume por dentro, sé que no puedo tener contacto ni comunicación contigo, pero, lo único que quiero es verte, es ver otra vez tus ojos de color miel, tu sonrisa hipnotizante, volver a respirar tu aliento y respirar de ti, respirar tu esencia y volver a depender de ti para vivir.
Es demasiado tarde, está lloviendo y hace frío  tengo ganas de verla, sólo un vistazo y ya, con eso me conformo, al fin y al cabo, la cita no se ha perdido, y ella lo sabe, solo faltan 2 días para el baile, y en mi cabeza las voces no dejaban de gritar.

-          Ve… ve y no seas cobarde.
-          No, no puedes decepcionar a tus padres.
-    Cállate, que el humor ahora no es bueno, a las decepciones ya estamos acostumbrados.
-          Tienes prohibido ir, iras a la cárcel si te descubren.
-          Que importa, el solo verla no lo arruinara todo.

Esas voces peleando me están volviendo loco, pero quiero verla así que iré.
Fui a su casa y subí al su balcón, pude verla mientras dormía, ahí, inocente, siempre, tan hermosa, tan tranquila, al parecer ya había olvidado todo, y solo habían pasado unas semanas, esta obscuro y me siento como un monstruo aquí parado afuera, con la sombra de mi silueta pegada en tus paredes, separados por un cristal, que más daría por entrar y besarte dormida, pero solo he venido a verte, y ya es hora de regresar a casa.

Las horas pasaban y yo tenía que preparar todo para el día siguiente, que necesito, un traje; lo rentare, un transporte; mis padres me había prohibido tocar el auto, y no había llaves extra las únicas llaves las portaba siempre mi padre en sus bolsillos, unos buenos zapatos, y un peinado excelente para la noche. Todo ya está listo, solo queda esperar un poco. Pasaron las horas aunque lentas, planeando toda la noche del baile en mi cabeza, como ella regresaría y me pediría perdón, como esta vez sí seriamos felices por siempre, como acabando el baile escaparíamos juntos a hacer nuestra vida todo simplemente genial.
Es casi la hora y debo ir a su casa por ella,  y esas voces en mi cabeza otra vez han regresado a emprender una charla acompañándome en el camino;

-          -¿Qué es lo que te hace pensar que ella va a ir contigo?, ¿Qué te hace pensar que ahora mismo no está con alguien más? Siendo feliz.
-          -¿Pero qué cosas dices?, ella sabe que tiene que ir conmigo al baile, prometimos ir juntos, porque ahora me dices eso, ¿acaso es algún tipo de traición?
-          -simplemente digo que pese a todo lo que ha pasado aun piensas en eso como si no, jajá, eso es divertido, es divertido ver cuán estúpido eres, date cuenta que estas enfermo y que necesitas ir a un psicólogo.
-          -Que acaso estás hablando enserio, lo que pienso es seguro y tú no puedes venir a hacerme pensar cosas que no.
-          -Sabes la única razón por la que me estás escuchando es porque estas feliz, y no enojado, en cuanto estés enojado dejarás de escucharme pero piensa en lo que te dije, solo piensa.
-          -Caya, maldita sea que no puedo soportar más estas estupideces que dices.
-          -Solo piensa en lo que te he dicho.

No volví a escuchar a la voz, al cruzar la esquina me llevé una gran sorpresa, venía un automóvil acercándose, paro enfrente de su casa, yo seguía caminando, y ella salió, con un hermoso vestido rojo, y un peinado deslumbrante, unas zapatillas que la hacían lucir genial, y ese maquillaje, en sus labios y sus ojos, ella era… hermosa, era mi sueño ir con ella, subieron al automóvil, y me escondí en un árbol que estaba cerca. Pero quien era el, quien era ese tercero interrumpiendo mi cita, en ese momento muchas cosas en mi cabeza se pusieron claras, entendí tantas cosas, y me di cuenta de lo idiota que fui al creer que ella iría conmigo al baile, simplemente era imposible, ella se veía tan feliz, no puedo hacer nada, no quiero hacer nada, solo quiero llorar, mientras siento como se desfragmenta mi corazón en mil pedazos, ya nada queda y la vida sigue. Pensé en ir a casa pero era temprano, preferí ir a un bar cerca de ahí, pensé y pensé, y bebí y bebí, más y más, pensé en todo lo que había pasado, pensé en los momentos felices con ella, pero ya no como “esos momentos regresarán” más bien era como “todo ya se ha ido a la mierda, y debo aceptarlo”, pero no faltaba mucho para que la otra voz entrara en mi cabeza, y dijera tantas cosas, dijo que ella era mi cita, dijo que ese sujeto solo era un estorbo, dijo que si ella no estaba conmigo no podría estar con alguien más. No tengo idea de cómo me convenció, solo recuerdo que estaba tan furioso conmigo mismo y con ella, que ya nada era claro, solo era, un te odio hacia ella, un profundo te odio real, y un pagaras por lo que me has hecho, ¡maldita perra!

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